domingo, 30 de diciembre de 2018

Clase Invertida - Flipped Classroom


Flipped Classroom o clase invertida, es un modelo pedagógico en el que el aprendizaje de los alumnos se da fuera del aula. De este modo se ahorra un tiempo, que se aprovecha para realizar otras actividades más tradicionales en cuanto a la enseñanza.



Muchas veces te encontrás en la situación de que la enseñanza tradicional es una fuente segura de aprendizaje, pero a los estudiantes les parece aburrida. Flipped Classroom o el modelo de clase invertida trajo la solución a tus problemas. Los estudiantes aprenden fuera del aula: en su casa, en una biblioteca o en los lugares en los que los docentes proponen el acceso a la información. Gran parte de esto está basado en formatos multimedia e interactivos: vídeos, animaciones y actividades.

La clase invertida utiliza el tiempo de clase para la enseñanza “más tradicional”, por ejemplo, en el aprendizaje basado en proyectos, la reflexión del propio aprendizaje o el asesoramiento de los alumnos.

Por su parte, el aula es una ambiente de aprendizaje individualizado, ya que los docentes tienen tiempo para esto. La enseñanza se basa en la interacción de conceptos individuales que ha aprendido y trabajado el alumno, así se consiguen lazos de unión entre ellos.



Ventajas de la Clase Invertida

1. Adaptación al ritmo del estudiante
Flipped classroom se adapta mucho mejor a los ritmos de trabajo de los alumnos, evitando la frustración de algunos de ellos.

Y no solamente del estudiante, los docentes tienen que adaptarse a los materiales, recursos y actividades de aula, para todas en las situaciones. Con la experiencia de un docente, su creatividad y su empeño las cosas probablemente salgan bien.

2. Repetición de contenidos
Al no estar atados a nadie, los alumnos pueden repetir los procesos, actividades, visualización de contenidos cuantas veces les sea necesario para su aprendizaje.

3. Pausas
Los alumnos manejan su ritmo: pueden hacer una pausa cuando la precisen sin necesidad de ir a la velocidad del maestro o de sus compañeros. Ellos forman su propio estilo de aprendizaje

4. Tiempo extra para el profesor
El docente se ve liberado de la presentación de los contenidos ganando hasta cuatro veces más de tiempo. De esta manera puede utilizar ese tiempo extra para individualizar su enseñanza, aumentando el interés de los alumnos.

El modelo de Flipped Classroom invierte el modelo de enseñanza tradicional convirtiéndolo en un modelo en el que los profesores, que siguen siendo una parte fundamental de los procesos de enseñanza y aprendizaje, enseñan a sus alumnos gracias a contenidos mucho más atractivos, con técnicas mucho más motivadoras y con la garantía de poder ofrecer un nivel mucho mayor de atención a cada uno de sus alumnos.

5. Interacción social
Una de las mejores ventajas de la clase invertida, es que promueve la interacción social y la resolución de problemas en el grupo de alumnos.

Además, se ha demostrado, que mejora las posibilidades de aprendizaje y disminuye gradualmente los casos de bullying, acoso y conflictos entre alumnos.

6. Resultados y mejoras
Con el modelo de Flipped Classroom, está comprobado que mejora la actitud del alumno hacia la materia y en su aprendizaje, sube el interés y la motivación, dota al alumno en una mejora en su autonomía e iniciativa personal, aumenta el compañerismo y la implicación de las familias, y por sobre todas las cosas, aumenta el grado de satisfacción de todos los involucrados (alumnos, profesor, familias).

7. Tiempo de clase
En la enseñanza tradicional en docente deja de ser el centro de atención para ser un guía en los trabajos. El feedback producido será uno de los grandes fuertes de esta nueva metodología.

8. El papel del docente
El cambio metodológico que se produce cuando “invertimos” las clases, es esencialmente un cambio en la mentalidad del docente, un cambio en el centro de “interés” de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje. De ser el centro de atención, los profesores, pasan a ser unos los transmisores del conocimiento, siendo el alumno el protagonista de su propio aprendizaje. El estudiante será consciente y responsable de su propio aprendizaje, mejorará su autonomía e iniciativa personal, su pensamiento crítico y su creatividad para llevar a cabo cada una de las tareas prácticas que les encomendemos en clase.

9. Participación de las familias
Hacer partícipes y mantener al tanto de la dinámica del modelo a la familia en el proceso de aprendizaje de un alumno es recomendable y necesario. Transmitirles lo que esperamos de su hijo/a. Además la enseñanza en casa es mucho más fácil de la mano de los videos y lecturas encomendadas al alumno. La familia puede seguir el proceso de cerca: ver los videos y leer las lecturas.

10. Videos
No deben exceder los 10 minutos, no tienen que ser profesionales ni tienen que emplear grandes medios técnicos. Es acercar el conocimiento a los alumnos lo más simple posible. Por ejemplo, puede ser una presentación de las que usadas en clase, a la que le añadís o un texto explicativo o cualquier recurso existente en la red. 

11. Evaluación
La postura “moderna” de la evaluación tradicional, es que ahora no sólo se evalúa el resultado, si no, el proceso entero. Hay que tener en cuenta los logros individuales, el proceso seguido, la actitud, la motivación, los “Productos” realizados qué y cómo los hacen, el rendimiento en clase, etc.

12. Responsabilidad del alumno en su propio aprendizaje
Uno de los principales temores que enfrentamos con este modelo de enseñanza-aprendizaje es que el alumno no visualice los videos o no lea las lecturas propuestas para casa. Hay que hacerles saber que son responsables de una parte del proceso que no podemos hacer por ellos: su propio aprendizaje. Además, la naturaleza de las actividades están pensadas para que el alumno trabaje en clase con lo que ha hecho en casa. Por lo que, si no cumple con sus deberes, el tiempo en el aula será tiempo perdido

Tener en cuenta que si las actividades propuestas en el salón de clase son atractivas, es casi seguro que los alumnos se preparen para realizarlas.

Los cuatro pilares de la clase invertida.

Hay una gran variedad de artículos y opiniones en las que se reflejan los aspectos positivos que adoptar el modelo de la clase invertida supone. Sin embargo, es difícil encontrar una guía o puntos sobre los que basarnos a la hora de llevarlo a cabo. Paralelamente, puede servir a aquellos docentes que ya se hayan iniciado en la “aventura” por innovar y crecer pedagógicamente hablando.

Respecto a lo señalado anteriormente, he encontrado un artículo llamado “What is flipped learning?” extraído de “Flipped Classroom Network” (2014). Dicho artículo concluye con el desglose del término en inglés “flip”, dando a cada una de sus letras una instrucción o consejo sobre cómo desarrollarlo lo más objetivo posible.

Cada letra se categoriza en distintos indicadores que el docente debe tener en cuenta para perfeccionar el modelo de la clase invertida. Las categorías son:

Entorno flexible. Se incluyen conceptos tales como “espacios”, “marcos”, “seguimiento individualizado” o “diversidad de medios”. Todo ello con la finalidad de que los estudiantes accedan al modelo de clase invertida lo más claro y natural posible.

Cultura del aprendizaje. En este segundo campo, se le debe ofrecer a los alumnos oportunidades para que valoren los contenidos aportados y, lo que es más importante, hacerles protagonistas en su proceso de aprendizaje sin que el profesor sea el “epicentro de contenidos”. Se menciona algo también muy importante y que respalda a la normativa en cuestión de alumnos con necesidades educativas especiales: el modelo “flipped” debe ser gradualmente escalonado en niveles para que todos puedan sentir que aprenden, a la vez que refuerzan el valor del reto y el de la superación personal, por ende, académica.

Contenidos objetivos y directos. Los contenidos más importantes son los que se incluirán en el vídeo editado por el profesor, asegurándose que los alumnos pueden acceder a él. Del mismo modo, se puede priorizar qué contenidos serán visualizados atendiendo a la diversidad de nuestro alumnado.

El profesor como guía. Una vez los alumnos han visualizado los contenidos es momento de reforzarlos en clase. El profesor les guía en el aula actuando como un “content coordinator” a tiempo real, solucionando sus dudas mientras aprenden, algo que no es posible si hiciesen la tarea en casa. A continuación, puede supervisar el trabajo de los alumnos evaluando el modo en el que se lleva a cabo y orientando a quienes opten por trabajar con otros retos dentro de la dinámica propuesta (reflexión, comparación, síntesis…). Finalmente, el profesor traslada a sus alumnos preguntas cortas, pero directas sobre el tema en el que se haya trabajado con el fin de asimilar y evaluar el proceso de aprendizaje.

Conclusiones
No es posible afirmar que este modelo pedagógico pueda aplicarse en el 100% de los casos, es evidente que el alumno necesita de unos mínimos recursos y conocimientos tecnológicos. Lo cierto es que si se le facilitan estos medios, el aula invertida es más efectiva que el modelo tradicional.

El aula invertida se trata pues de un nuevo enfoque basado en la implicación y colaboración del alumno y en una enseñanza más individualizada, puntos considerados críticos por Sir Ken Robinson en la conferencia que incluimos en el artículo Claves de éxito en el sistema educativo.

Caso real
Para concluir, compartimos un vídeo de un caso real donde se está aplicando este enfoque de aprendizaje. Se trata del colegio Shireland Collegiate Academy en Inglaterra, considerado como uno de los 11 centros más innovadores del mundo.


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